Con el corazón lleno de alegría y la esperanza hecha realidad, hoy celebramos una historia que nos une como comunidad.

Doña Amparo Tuberqui es una mujer invaluable para todos nosotros. Durante muchos años, de manera desinteresada y con un amor inmenso por su entorno, ha dedicado su tiempo y esfuerzo a embellecer nuestro bulevar, regalándonos cada día un espacio más bonito, agradable y lleno de vida. Su trabajo silencioso ha sido un acto constante de servicio y cariño por nuestro municipio.
Por eso, desde la administración municipal, llena de orgullo y emoción comparte que, después de meses de trabajo y compromiso, hoy Doña Amparo y su familia cuentan con un nuevo hogar.
Una casa construida con amor, pensada para brindar seguridad, dignidad y tranquilidad; un techo seguro donde puedan seguir construyendo su vida y sus sueños.
