- Las aves, como las garzas, desplazan especies de un tamaño inferior a ellas.
- Sin embargo, su presencia en áreas urbanizadas puede traer consigo problemáticas asociadas al entorno, como acumulación de desechos, riesgos en la movilidad o posibles afectaciones a la salud pública.
En la Avenida Paralela, en inmediaciones del cementerio San Esteban, se ha registrado la presencia de aproximadamente 250 garzas que han conformado una colonia en esta zona de la ciudad. Con el propósito de garantizar tanto la protección de la especie como el bienestar de la comunidad, la Administración Municipal inició un plan de ahuyentamiento controlado, que busca orientar a las aves hacia hábitats más adecuados para su permanencia.






Aspectos claves del proceso
- No afecta a los animales: el procedimiento implementado no pone en riesgo la integridad de las garzas. Se trata de un método que únicamente busca estimular su desplazamiento hacia otros espacios.
- Reubicación gradual: es posible que las aves, en un primer momento, se movilicen a diferentes puntos urbanos antes de dirigirse finalmente hacia sectores rurales.
Etapas del plan
En la fase inicial, el trabajo es ejecutado por la brigada de ahuyentamiento y la empresa Tucán y, dentro de las acciones contempladas se encuentra el uso de técnicas pasivas y, de ser necesario, la incorporación de ruidos de impacto controlados, los cuales han sido diseñados para no ocasionar daños físicos ni afectar el comportamiento natural de las aves.
La garza bueyera tiende a conformarse en colonias bastante numerosas, principalmente debido a que en la región no presenta un depredador directo que ayude al control de sus poblaciones, situación que promueve una reproducción descontrolada

Por otra parte es importante destacar que es una especie originaria de las zonas tropicales y subtropicales del continente africano. Debido al carácter ácido de sus desechos tienden a deteriorar rápidamente la superficies tanto arbóreas como estructurales donde se acumula su presencia.