En el estadio General Santander y ante unas 12 mil personas, el Blanco Blanco venció 2-1 al Cúcuta Deportivo, recién ascendido, en un partido que empezó cuesta arriba pero terminó siendo un premio al esfuerzo.


El local salió a arrollar y en los primeros minutos llegó la polémica: un penal dudoso, sancionado por el árbitro Luis Matorel y avalado por el VAR, tras una acción de Jorge Cardona sobre Eduard Arizala, precedida por una falta no sancionada contra Jaime Alvarado.
Sin embargo, desde el minuto 10 el equipo de Hernán Darío Herrera se acomodó, le quitó la pelota al rival y fue superior, con Esteban Beltrán y Luis Sánchez manejando los hilos en la mitad del campo.
En el complemento llegó la recompensa. A pesar de las ausencias de Mateo Zuleta y Esteban Beltrán, el Once mantuvo su intensidad con Déinner Quiñones y Jefry Zapata. A los 7 minutos del segundo tiempo, Jaime Peralta vio la roja por doble amarilla y dejó al Cúcuta con 10 hombres.

Con uno más, el Once fue con todo. La falta sobre Michael Barrios terminó en el empate, tras el cobro certero de Dayro Moreno. Y a los 41, luego de una seguidilla de llegadas, una jugada de 10 toques terminó en centro de Kevin Tamayo y definición, otra vez, de Dayro, para el 1-2 definitivo.

Victoria justa, por fútbol, por actitud y por superioridad en todas las líneas.
Además, pasaron 10 años y 9 meses para que Once Caldas volviera a ganar en Cúcuta. La última vez había sido el 19 de abril de 2015, también 2-1.
Esto dijo el goleador, Dayro Moreno
